La importancia de los gases del coche para superar la ITV
  • 30 enero, 2019

La importancia de los gases del coche para superar la ITV

En los últimos meses muchos de los clientes de nuestro taller en Sevilla acuden a su revisión pre-ITV preocupados por este asunto. Lo cierto es que actualmente se está hablando en distintos ámbitos sobre las emisiones contaminantes de los coches, dándose el caso de que esté planteándose una legislación que regule el uso de ciertos vehículos, incluso llegándose a proyectar la prohibición de algunos en un futuro no demasiado lejano. Debates aparte, lo cierto es que desde la entrada en vigor el pasado 2018 de la nueva normativa regulatoria de la Inspección Técnica de Vehículos (ITV), y como consecuencia de escándalos como la manipulación efectuada por Volkswagen y otras compañías en este campo que nos ocupa, en este examen se está poniendo mayor énfasis en revisar qué tipo y cantidad de gases emiten los coches al exterior.

Para este análisis, las ITV cuentan ahora con máquinas de diagnosis más potentes que son capaces de analizar cualquier anomalía que posea el coche, conectándose a la gestión electrónica del motor del vehículo directamente, por lo que son tan precisas que pueden detectar cualquier manipulación de las válvulas EGR o de los filtros de partículas, aparte de otros fallos o errores, que ya serán difícilmente de camuflar ante los ojos del examinador. Basta decir que esta práctica es algo ilegal y perjudicial para el medio ambiente y para el propio vehículo.

La clave está en el color

En el humo está la clave, pues el color y la cantidad que emita tu coche será signo de que una u otra avería está en camino, por eso, saber interpretar estas señales es vital para la salud de tu coche. Si detectas algo raro lo mejor es que acudas a tu taller mecánico de confianza para que analicen las posibles causas de estas anomalías. No obstante, básicamente se pueden distinguir estos cuatro tipos de humos:

– Humo gris azulado: este fallo indica que el coche está quemando aceite durante la combustión a causa de que este líquido penetra en la cámara de combustión como consecuencia de fallos en el sellado de la guía de las válvulas o holgura en los anillos del pistón. Ocurre con cierta frecuencia en coches antiguos o que tienen mucho kilometraje y afecta a componentes como la junta de culata, los cilindros o el turbo.

– Humo negro: es señal de que no todo el combustible se está quemando, lo que es consecuencia de que algo no marcha bien en los inyectores, en el propio filtro de aire del motor, o en otros componentes como la ya mencionada válvula EGR.

– Humo blanco: es consecuencia del quemado de agua durante la combustión. Este líquido proviene generalmente del anticongelante del sistema de refrigeración que provoca ese vapor blanquecino. Igualmente, puede ser resultado de una mala manipulación de los inyectores.

– Humo gris: el problema no viene en este caso derivado del color, ya que es el más común de los coches, como de la cantidad. Por ello, es más difícil de detectar el problema, aunque los más comunes suelen ser anomalías en el turbo o por la quema excesiva de aceite.

Por estas y otras cuestiones, desde Talleres Victoriano recomendamos acudir a una revisión Pre-ITV que mida la calidad de los gases de tu coche. Pregunta en tu taller de confianza y ¡evitarás sorpresas en la ITV!

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